¿Qué tiene en común este material? Acoso escolar (bullying)


Paremos el acoso escolar (bullying)

Después de ver esta imagen, ¿sabrías decirme que tienen en común los elementos que en ella aparecen?

Si has dicho que todos son necesarios como material escolar, te diré que has acertado. Como puedes ver en la imagen, se encuentran lápices de colores, una regla, una goma, pinceles, todos ellos son material necesario para realizar las distintas actividades en el colegio, con las que se desarrollan diferentes áreas de nuestro cerebro.

Una vez explicado esto y metid@s en harina te diré porque era necesaria esta reflexión. Hoy es el día internacional contra el acoso escolar (bullying) y como no podía ser de otra manera quiero condenarlo. Tolerancia cero contra cualquier tipo de acoso.

Como puedes observar en la imagen, hay distintos elementos y todos ellos necesarios para desarrollarnos y desarrollar las distintas actividades. Pues lo mismo ocurre con las personas pequeñas, medianas, grandes y aun más grandes. Con las personas de otra raza, de otro sexo, de otra religión, de otra orientación sexual. Con las personas altas, bajas, rubia, morenas, pelirrojas, con pecas, sin pecas, con gafas, sin ellas, con ortodoncia, sin ella y así podría seguir hasta el infinito.

Lo que quiero decir con esto es, que todas las personas somos necesarias para nuestro desarrollo como personas y para desarrollar nuestras habilidades sociales.

El acoso escolar es por desgracia una de las causas más comunes en el abandono escolar, el suicidio, el consumo de sustancias y esto es debido, a que las personas que lo sufren suelen ser personas que, por una causa u otra pertenecen a una minoría. Suelen ser personas tímidas, o con una baja autoestima y de pronto se vuelven carne de cañón.

Sufrir acoso las vuelve aún más vulnerables y al final eso se convierte en un círculo vicioso que si no se detecta a tiempo perdurará a lo largo de su vida.

En la mayoría de los casos, las heridas emocionales que tenemos en nuestra edad adulta, son provocadas en nuestra niñez y al no haberlas curado permanecen en nuestro inconsciente y nuestros actos y lenguaje no verbal atraerán a nosotros personas que nos recuerden esas heridas.

El acoso escolar en la infancia, tiene mucho que ver con la educación que tanto, los padres como madres hemos recibido y estamos dando. Siempre digo que la palabra tiene mucho poder y no somos conscientes de ello, pero como las personas adultas no nos hagamos conscientes de que la palabra es magia, el acoso seguirá existiendo y se empieza por los colegios, pasando a los institutos, universidades, trabajos, terminando con la violencia de género.

Al final todo es una cadena, y de pequeñ@s vamos para mayores, depende mucho de cómo eduquemos para poder parar el acoso.

El día que empecemos a valorar las fortalezas, aptitudes, actitudes, positivas y buenas de las personas, en vez de fijarnos en sus defectos, ese día empezaremos a cambiar el mundo.

Con esto no quiero decir que no haya que corregir las acciones incorrectas o inapropiadas, por supuesto que hay que corregirlas, pero se puede hacer de muchas maneras y no degradando a nadie.

Cuando a l@s niñ@s se les está todo el tiempo diciendo que son tímid@s, que les cuesta relacionarse, que si quisiera sacaría mejores notas, lo que pasa es que no quiere, que necesita espabilar y un sinfín de perlas que tanto padres, madres, como el personal docente escupimos por la boca, lo que conseguimos es que estas personitas se vean y lo peor de todo, se crean que no valen para nada, que nunca van a ser capaces de tener amig@s, que siempre se van a aprovechar de ell@s, que no llegaran a ser nadie en la vida. Todo esto ell@s lo van asimilando como real y crecen con esa convicción y se creerán merecedores de todos los abusos que les ocurran. De ahí, que les cueste tanto contarlo en la mayoría de los casos. En otros hay muchos más factores que influyen.

L@s agresores/as sin por ello justificarl@s, también tienen tras de sí una mochila emocional dañada y usan la agresión como escudo protector, prefieren hacer daño a ser dañados.

Cuando se educa echando la culpa a la “mesa mala” lo que ese personita va interpretar es que él/ella no tiene responsabilidad en sus actos, sino que sus reacciones son consecuencia de los actos de otras personas.

Debemos educar enseñando a nuestr@s hij@s que somos responsables de lo que nos ocurre y así no alimentaríamos su ego, que a medida que van creciendo aumenta y en algunos casos para empoderar al agresor y en otros para empequeñecer a las personas que son agredidas.

Como te comente todas las personas somos necesarias y más aún, todas las personas tenemos cabida en este mundo, gracias a ello existe el mundo. Debemos tener claro que tanto la persona que agrede como la persona agredida, son personas que tienen una mochila emocional dañada y está en manos de las personas adultas detectarlos para poder remedio. Una buena gestión de las emociones, ayudará a las personitas más pequeñas a entender y comprender que sucede y cómo manejarlo.

Es importante tener en cuenta lo importante que es el buen uso de la palabra, ya que no es lo mismo decir que niñ@ más timido a, que niñ@ más prudente. En el primer caso le estamos transmitiendo inseguridad, cosa que en el segundo caso es todo lo contrario, es positivo ser prudente.

Si a la persona agresora desde pequeñ@ le enseñamos que la “mesa no es mala” sino que ha de prestar más atención. Lo que le transmitimos no es culpar a otr@s de sus acciones, sino que él/ella tiene que ser responsable de sus acciones y estar mas atent@, ya que si no se fija, puede golpearse con la mesa.

De esta manera aprenderán desde la infancia a manejar su ego y ello les beneficiará para no tomarse las cosas ni las palabras de otras personas como algo personal. Serán capaces de empatizar con las demás personas y saber que si en algún momento alguien intenta ridiculizarles o increparles es porque tiene algún problema que resolver y no entrará al trapo, ya que reconocerá que es una lucha de egos inútil.

Todo esto no ocurre de un día para otro, hay que empezar como digo, desde la más tierna infancia y no solo en la familia, sino también en los colegios. Así será de la única manera que cuando pasen al instituto, o entren en el mercado laboral no sufran acosos, ni tampoco sean acosadores/as.

Solo cuando nos tomemos en serio y vivamos conscientes y no en piloto automático, solo cuando eso ocurra, podremos tomar responsabilidad y terminar con cualquier tipo de acoso. Debemos tener claro que nadie es más que nadie, que no deben compararse con nadie y que equivocarse no tiene nada de malo. Si eso no está claro, entonces es que tenemos un problema.

Como bien refleja la imagen todas las personas somos necesarias para conformar el mundo, a la vez que hay espacio para todas. Si conseguimos hacer que cada persona crea en sí misma no tendrá miedo a enfrentarse a situaciones de acoso, ni a ningún otro desafío que le presente la vida. Será capaz de utilizar esas situaciones en su beneficio y también ayudar a otras personas.

Nadie es superior o inferior a los demás. Sencillamente cada persona es única y eso ya la hace grande.




@dara_coach

02/05/2020

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